La Koreana

Residencia de creación de Joana Moya
del 25 al 31 de marzo
Premio Dirdira Lab
Residencias - Micorrizas

Micorrizas: mediante este programa que utiliza el nombre de la relación simbiótica entre hongos y raíces, AZALA acoge a otras estructuras amigas para que desarrollen parte de sus programas aquí.

Dirdira Lab es un programa producido por Apellaniz&deSosa

Residencia para la realización de la película La Koreana.

Años 60. Asentamiento minero de La Arboleda, Bizkaia. En las coordenadas 496.879 4.791.507 y 495.394 4.794.372 se extiende una franja rica en mineral de hierro. Una gran montaña-imán está siendo desmantelada por cuadrillas de mineros llegados de todo el territorio peninsular en busca de que el óxido transforme sus vidas.

Tras recibir unas cartas donde su marido le pide que vaya con él, “La Koreana” viaja desde el mar del sur de España hasta la cumbre de la Arboleda. Al llegar queda estupefacta por ese nuevo paisaje marcado por las nieblas y los socavones en el que ni siquiera reconoce a su marido, que tiene el rostro sepultado por el rojo de la tierra. A pesar del esfuerzo por adaptarse a su nuevo hogar y a sus nuevas rutinas, el frío y la falta de luz comienzan a enfermarla. Siente que se disuelve, que desaparece casi de manera paralela a la montaña. En sus sueños se adentra en las minas, que como túneles del tiempo la llevan de vuelta a su tierra. El fuerte estruendo del derrumbe de Mina Elvira la despierta de golpe. Ya no tiene fuerzas, sus pulmones se han agrietado y tiene que trasladarse a un sanatorio a kilómetros de La Arboleda. En este momento descubre que está embarazada y que tiene que enfrentarse a este proceso en soledad y aislamiento.

 

Joana Moya (Bilbao, 1985) estudia geología y danza contemporánea en el País Vasco. Desde 2010 trabaja con la imagen incorporando estas disciplinas en sus proyectos audiovisuales. En 2022 dirige el cortometraje Todo lo cubre la sal que tendrá su premiere mundial en Doclisboa y Zinebi 2023. Con este primer trabajo desarrolla un lenguaje poético a través del retrato de las mujeres rederas de la costa vasca. El vínculo con la geología es la semilla de su primer largometraje, “La Koreana, un poema ferromagnético de luz y memoria”, proyecto en desarrollo seleccionado por el Centro de Residencias de Matadero junto con Cineteca, Noka Mentoring (Tabakalera) y Dirdira Lab. Originado por un relato familiar, experimenta con la escala de tiempo geológico, los plegamientos, fallas y otras transformaciones para adentrarse en la memoria de una montaña desde una narrativa no lineal, inspirada por la propia dinámica de la tierra.

Le acompaña en estas residencias el músico y productor Tasio, que desde su productora UMMM colabora con Joana en la concepción e investigación del proyecto. En los últimos años ha impulsado proyectos como La Mala Familia, Inmotep, Mamántula, Las Órdenes y La Parra entre otros.  Tasio forma parte del proyecto Esto no es una poesía junto a Cristina Hergueta, el grupo Paciencia con Jose Tena y el colectivo BRBR.