Isabel de Naverán tocando una escultura de Elena Aitzkoa. Foto de Andrea Rodrigo

Una lucha que el cuerpo sostiene con la niebla invisible que le rodea

Estancia 1: residencia de escritura de Isabel de Naverán. Invitada Andrea Rodrigo
del 10 al 14 de mayo
Residencias - Topo

Con nombre de animal subterráneo, Topo es un programa de beca de investigación con un acompañamiento intenso que AZALA otorga a tres artistas-investigadores cada dos años.

Durante el bienio, 2020-2021 las artistas con las que compartimos este lugar de subsuelo, repleto de galerías subterráneas, son Isabel de Naverán, Pablo Marte y Karlos Martínez B.

Esta  imagen de un cuerpo que a ciegas se aventura en lo que está aún por conocerse, aún por decirse, inspira la idea de una escritura que igualmente “camina” sosteniendo, no ya una lucha, sino un baile, con lo que la rodea.

El entorno montañoso y vegetal que rodea las cabañas, los estudios y los caminos de Azala sirve como paisaje de acogida y recogida de algunas de las investigaciones que desarrollo en estos últimos años en torno al cuerpo como lugar de emergencia de la Historia y a la escritura como forma de percepción e inscripción.

El título es la frase con la que se inicia el breve elogio que Federico García Lorca (1898-1936) dedicó a Antonia Mercé y Luque, La Argentina (1890-1936). En él, el poeta define la danza como una lucha que el cuerpo sostiene con la niebla invisible que le rodea.

De este modo sitúa el hacer de la bailarina en un terreno de hermosa incertidumbre en el que es imprescindible arriesgar a tientas, adelantando el cuerpo a la mirada e introduciendo las manos en la humedad de la bruma, para desplazarse y percibir por medio de otros sentidos.

Aquí tomo la definición que Lorca hace de la danza para extenderla hacia otra práctica igualmente corporal, igualmente coreográfica, que es la escritura. Y observar de qué manera lo investigado se articula y fija en ella en forma de ensayo textual.

Se trata, en definitiva, de escribir; algo que requiere de tiempo, espacio y medios. Para ello planteo, a lo largo de 2021 y 2022, varios momentos de estancia en Azala. En cada una de estas estancias –que sirven para escribir pero también para observar cómo la escritura articula y transforma lo que está por saberse– invito a una persona a ejercer de interlocutora o acompañante.

Estancia 1

Entre el lunes 10 y el viernes 14 de mayo de 2021, tiene lugar la primera estancia de Una lucha que el cuerpo sostiene con la niebla invisible que le rodea.

Bajo este título general Isabel de Naverán propone una serie de estancias dedicadas a la escritura de las investigaciones en curso. En esta primera invita a Andrea Rodrigo a ejercer de interlocutora y acompañante.

Desde 2014 Isabel de Naverán y Andrea Rodrigo han colaborado de distintas maneras acompañándose mutuamente en su hacer de investigación y curatorial. Interesadas por la coreografía como práctica experimental –esto es, anclada en la experiencia– no limitada al ámbito de la danza, sino pensada como dispositivo de modulación de la atención y por tanto, como potencia para establecer otros modos de relación con lo que nos rodea.

Esta primera estancia estará dedicada a recopilar, recoger y dar forma a algunas tentativas de escritura en torno al cuerpo en su relación con los procesos de descomposición física y transformación, en observación de estados vinculados a la enfermedad, a la parálisis, e incluso a la muerte y, por ende, al duelo de quien es testigo, a la pérdida y el anhelo o desamparo posterior. Todo ello observado desde la materialidad y la sensorialidad propia de estas vivencias.

Isabel de Naverán investiga en arte, coreografía contemporánea y performance en proyectos de curaduría, edición y escritura. La preocupación por el tiempo subyace a sus investigaciones, desde la tesis doctoral en torno a la producción de tiempo cinematográfico en la coreografía expandida (UPV/EHU 2010), hasta proyectos actuales centrados en la transmisión corporal y la revisión del concepto de tiempo histórico desde prácticas efímeras y fugitivas. En 2010 fundó, junto con Leire Vergara, Miren Jaio y Beatriz Cavia Bulegoa z/b, Bilbao, proyecto al que permaneció vinculada hasta 2018. Actualmente trabaja como curadora de artes en vivo del Departamento de Actividades Públicas del Museo Reina Sofía, labor que compagina con su periodo como investigadora asociada en Azkuna Zentroa, Bilbao (2021-22).

Andrea Rodrigo es investigadora y curadora en el ámbito de la danza y la coreografía contemporánea. Está involucrada en contextos como Performing Arts Forum en St. Erme, Francia; CA2M, Madrid, donde recientemente comisarió el programa Lo que ya se intuye; Conde Duque, Madrid, donde comisarió el programa Amarre; y Bulegoa z/b, Bilbao, donde trabajó realizando tareas de coordinación durante los años 2017 y 2018.

En la fotografía, Isabel de Naverán tocando una escultura de Elena Aitzkoa. Foto de Andrea Rodrigo

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