M nace del encuentro entre la bailarina Arantza Iglesias y la cantante y poeta Ane García.
A partir de la repetición de una palabra —“madre”— la pieza se adentra en sus capas visibles e invisibles, hasta despojarla de significado y devolverla a su vibración primaria. Cuando el lenguaje se agota, emerge la materia: voz y movimiento oscilan, se ondulan y se atraviesan en un pulso compartido. ¿Qué significa traducir una palabra en cuerpo? ¿Qué implica devolverla a la materia una y otra vez?
Entre lo solar y lo nocturno, entre lo elevado y lo subterráneo, M genera un espacio común donde cuerpo y voz se transforman hasta trascender a las intérpretes y convertirse en experiencia compartida.
Arantza Iglesias (Lizarra, 1976). Bailarina y creadora. En los últimos años ha trabajado como intérprete en Txalaparta y Acciones Sencillas del coreógrafo Jesús Rubio Gamo. En noviembre de 2020 fue reconocida en el ACT Festival por su solo Lo No Manifestado, recibiendo una mención especial a la mejor interpretación. Paralelamente desarrolla el proyecto de investigación El camino de la Serpiente, centrado en la columna vertebral como eje físico y simbólico, donde explora el diálogo entre danza africana y danza contemporánea desde una dimensión poética y corporal. Su formación en danza afrocontemporánea incluye el estudio directo con Germaine Acogny, así como con Alesandra Seutin y Wesley Ruzibiza, profundizando en los principios de vibración, ondulación y pulsación como tecnologías corporales.
Ane Garcia Lopez (Hondarribia, 1994) es escritora, traductora y cantante. Forma parte del colectivo Mejillon Tigre, donde trabaja el spoken word bajo el seudónimo Ane Zubeldia. Junto a Eider Adeletx desarrolla el proyecto escénico Hitz Esana, centrado en la palabra dicha y la oralidad contemporánea. En 2025 publicó su primer libro de poesía, kontra (Susa), y en breve presentará el libro de relatos Datorren udan ez gara hemen biziko, tras recibir la beca Igartza. En el ámbito musical, fue cantante del grupo Lurra junto a Iñigo Muguruza entre 2012 y 2017, y posteriormente ha colaborado en distintos proyectos. Su práctica artística se sitúa en el cruce entre voz, escritura y presencia escénica.

