RASA o cómo degustar la permanencia

Residencia de creación de Alejandra Balboa
del 3 al 14 de marzo
Premio Harria
Residencias - Micorrizas

Micorrizas: mediante este programa que utiliza el nombre de la relación simbiótica entre hongos y raíces, Azala colabora con otras estructuras amigas. Esta residencia es un premio del Certamen Coreográfico Harria, coordinado por Proyecto Larrua, en colaboración con el Ayuntamiento de Vitoria- Gasteiz dentro del festival Kaldearte.

 

(foto de Rubén Vilanova)

Descubrí el término sánscrito Rasa, (sabor, jugo, esencia…) cuando me encontraba explorando, por un lado, la boca como lugar desde el que florecer, y por otro, la degustación y digestión como sensación y proceso que atender en el contexto de la elaboración artística. En ese momento me dejé seducir por el rasa como término que hace referencia al sentimiento o gusto estético gracias a la aproximación y traducción que Chantal Maillard y Óscar Pujol recopilan en el libro “RASA – El placer estético en la tradición india”. Me apetece volver al término en sí, a la significación que hace referencia al jugo, fluido, néctar, para llevarlo a la perspectiva del cuerpo y ver qué pasa, qué me despierta.

Alejandra Balboa, Pontevedra. Creadora y bailarina graduada por la Escola Superior de Dança de Lisboa en 2015. Su actividad circula entre la creación propia, la colaboración, el acompañamiento de procesos artísticos y la investigación artística y pedagógica. Actualmente se encuentra inmersa en su último trabajo “Cuando le permito al cuerpo aquello que digo” colaborando con el violinista Pavel Amilcar; trabajando como intérprete para las compañías Babirusa Danza y Mariantonia Oliver con la que también colabora en otros proyectos; y como asistente de dirección en el último trabajo de la compañía Furia Sotelo.