Practicando partituras

Residencia de investigación del colectivo Tartar
del 22 al 26 de septiembre
Residencias - Micorrizas

Micorrizas: mediante este programa que utiliza el nombre de la relación simbiótica entre hongos y raíces, Azala colabora con otras estructuras amigas.

Dentro del programa de acompañamiento Emaria en colaboración con Garaion

Una bailarina y un músico creamos juntas una pieza. Intentamos realizar un trabajo horizontal y colaborativo que presentara las dos disciplinas artísticas al mismo nivel, sin depender una de otra. Escribimos después la partitura de esa obra escénica. Quisimos traer la herramienta de la partitura a nuestro ámbito de trabajo, investigar cómo podríamos expresar la horizontalidad de las disciplinas artísticas en la partitura y, de paso, invitarnos a reflexionar sobre la durabilidad y la sostenibilidad de las obras de danza. Escribimos en un lenguaje común con la intención de que estuviera dirigida a artistas de ambas disciplinas artísticas. Para ello decidimos utilizar el lenguaje habitual del pentagrama de las partituras musicales, instrucciones escritas y notación específica creada para la pieza, con el deseo de poder dar el mismo nivel de transmisión a artistas de las dos disciplinas.

Dentro de la reflexión sobre el lugar de la partitura en las creaciones coreográficas, estamos realizando un estudio artístico-práctico observando la interpretación de la partitura de nuestra pieza, su transmisión, uso, influencia, y cuestionando el formato. Este estudio consiste pues, entre otras cosas, en poner en práctica la partitura realizada y en crear otro formato de la misma.

El formato existente está pensado para interpretar la pieza original de la manera más parecida posible, con sus debidas transformaciones en función de la lectura de cada intérprete. Nuestra pregunta ahora es qué pasaría si esta partitura fuera más abierta. Es decir, si la partitura sólo incluyera las pautas básicas de creación de la pieza. Tenemos la sospecha de que esto exigiría a la intérprete un mayor trabajo creativo, ya que se le ofrecerá mayor flexibilidad para poder desarrollar el material de composición. Esta posible práctica nos plantea varias nuevas preguntas: ¿Cuánto se alejará esta nueva creación de la pieza original? ¿Será perceptible que cada interpretación es un ejercicio que parte de un mismo lugar de origen?

Utilizaremos la estancia en el espacio de creación Azala para la creación y escritura de esta nueva partitura. Con la intención de poder activarla posteriormente con diferentes artistas.

A través de la investigación artística «Practicando partituras» pretendemos hacer aflorar las inquietudes que genera la creación conjunta siendo dos artistas de diferentes disciplinas y los deseos asociados al imaginario de ese lenguaje común. Tenemos la sospecha y la esperanza de que este trabajo nos permitirá seguir enriqueciendo las líneas de nuestro camino creativo, que abrirá nuevos caminos a su vez y que enriquecerá y alimentará la identidad creativa que estamos intentando construir colectivamente. Contamos con la asesoría de Bertha Bermúdez para poder profundizar, aterrizar y visualizar este camino con perspectiva y apoyo; y para poder llevar a cabo la investigación contamos con la subvención para la creación coreográfica del Gobierno Vasco. Dantzagunea y el espacio de creación Garaion apoyan y acogen también el proyecto, además del espacio de creación Azala.

El colectivo TARTAR lo formamos la bailarina Jone Amezaga y el músico Manu Gaigne. El deseo de reflexionar y trabajar en torno a la interdisciplinariedad y nuestros intereses artísticos similares fueron motivo de esta colaboración que llevamos a acabo desde 2020. Esta colaboración comenzó con la investigación-creación “Zerbait.Noizbait.Nonbait” (2020-2021); de la cual, en 2022, estrenamos la pieza “Remedios Vals”. Escribimos una partitura de esta creación y nos encontramos ahora desarrollando la investigación artística “Practicando partituras” (2025-2026), volcadas en el mundo de la notación, insertando y practicando la mirada transdisciplinar. El colectivo tiene la búsqueda de un lenguaje escénico común como asidero y entendemos la creación de una forma horizontal y colaborativa.